Un anuncio

Cariño 1- Cariño, normalmente no me gusta mirar el historial de búsquedas de tu ordenador, pero me he encontrado con la web de un consejero matrimonial.

Cariño 2- ¿Un qué? Cariño me hablas muy rápido.

Cariño 1- Un consejero. Un consejero matrimonial cariño.

Cariño 2- ¿Y eso qué es?

Cariño 1- Uno que da consejos a los matrimonios en crisis. ¿Por qué tengo que definírtelo, si tú ya lo sabes?

Cariño 2- Cariño, lo único que te aconsejo es que te tranquilices.

Cariño 1- Supongo que ese consejo te lo ha dado otro…

Cariño 2- No entiendo nada. Eso debe de haber sido una página de publicidad emergente.

Cariño 1- ¿Emergente? Mira, aquí lo único emergente es que estoy notando que están creciendo los problemas entre nosotros. Y ahora esto. ¿Por qué no me lo consultaste?

Cariño 2- Ah, ahora la experta en consultas eres tú. Pues es verdad: podría haber acudido a ti. Porque parece que ahora estás diagnosticando demasiado….

Cariño 1- No. No desvíes el tema.

Cariño 2- Te digo que esa página es publicidad. Es un anuncio que se ha colado en mi ordenador. A no ser que tú quieras anunciarme algo….

Cariño 1- Están apareciendo muchos problemas entre nosotros. Lo noto. Es un malestar. Parece que un virus se haya metido en nuestro matrimonio, y yo antes no me sentía así. El día a día es agresivo; hay problemas que saltan a la vista sin que los busquemos….

Cariño 2 – ¿Estás segura de que no estás hablando de la publicidad agresiva de internet?

Cariño 1- Vuelves a cambiar de tema. Mira, necesitamos darnos una pausa. Esto no funciona.

Cariño 2- No me esperaba este anuncio.

Cariño 1- Necesito privacidad. Necesito navegar en esta vida con calma.

Cariño 2- ¿Y qué quieres hacer?

Cariño 1- Visitar un consejero.

Cariño 2- ¿Matrimonial?

Cariño 1- No. Legal.

Cariño 2- Ah, sí. Pues toma nota de dos que ya he buscado por internet, cariño.

Cariño 1- He tomado nota mientras revisaba los datos de tu historial. Esta tarde los llamo.

Cariño 2- Ya los he llamado yo. Sigue mirando el historial. Quizá te encuentres con otro anuncio, uno de tipo diferente, con fotos de una casa, una bella descripción del hogar y datos de contacto. Sublime.

Cariño 1- Sí, ya he llamado. El vendedor me ha parecido un imbécil y creo que pide demasiado dinero y que no venderá la casa en su vida. He comprobado que el alquiler es una opción mucho más viable porque te permite cambiar de lugar en función de las eventualidades de la vida. Luego… cada uno carga con el historial de su vida. Ahí se concentra lo bueno y lo malo. Las decisiones que se tomaron y las que se dejaron de tomar. Ahí queda recogido todo.

Cariño 2- Pues recoge tus cosas.

Cariño 1- Ya lo he hecho.

Cariño 1 acaba de hacer sus maletas, baja por última vez la bolsa de basura y se despide desde la calle a Cariño 2 con un levantamiento de cejas.

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2 respuestas a Un anuncio

  1. marga dijo:

    ¡Brillante! 🙂

    Marga

  2. Pingback: Derechos de autor (expirados) | textosensolfa

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